«El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho»
—Jorge Luis Borges.
Allí yace, de forma certera,
en forma de sueño nunca recordado,
el pensamiento imposible anidado,
la sombra siempre asida a la vida
y quizá el último instante de ella:
La muerte.
«El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho»
—Jorge Luis Borges.
Allí yace, de forma certera,
en forma de sueño nunca recordado,
el pensamiento imposible anidado,
la sombra siempre asida a la vida
y quizá el último instante de ella:
La muerte.