casi siempre
se me esconde
y luego se me pierde
entre la multitud y variedad de las letras.
Antes que nada,
creo que gusta y busca aparearse.
O por lo menos esa es mi primer sospecha.
Luego veo que se reúnen en los libros de moda.
Algunas se rechazan en la propia lectura,
otras se ignoran con el significado.
Pero,
muy de vez en cuando,
una que otra se encuentra en la expresión precisa.
Y entonces,
cuando nos ven a los ojos,
se unen… se enamoran, se reproducen, se aman, se odian, se viven y se olvidan.
Sin embargo,
y antes de que suceda todo eso,
van y se embriagan de sentido,
siempre para soñarse a plena luz del día,
mientras chocan con el ahora del deseo
—coloso absurdo.
Y luego resulta que
son-río
mis
extraños
enunciados.
De ahí que
a veces
la poesía sea siempre la única forma
en que te encuentro desnuda.





