La mente es el centro de gravedad.

El silencio apaga el fuego.

Nuestra atención define parte de la realidad

Tengo la mente doblada

como quesadilla en el comal 

empañada como el cristal de mis gafas 

ausente del momento fugaz y muntante de sólo estar ahí  

Entonces, de momento, la pantalla aparenta ser el mundo 

y de momento el mundo son estos bits 

luminosidad en forma de palabras 

palabras que colindan más con el sueño 

que con la certeza invisible de la realidad 

y su gran peso en pensamientos. 

 

Ahora pienso eso 

escribo lo que pienso 

leo lo que escribo 

—siempre al mismo tiempo— 

y me pregunto: 

¿Estoy aquí 

en cada ínfima 

recurrente 

honda 

parte 

del significado? 

¿O eres tú 

quien sumes 

la atención 

como una espada 

                         sin filo 

en tus propias entrañas? 

 

Supongo que sí 

y no.

La palabra es mar abierto

Aún me deforma

el tiempo pasado

en soñar años

de mediodía

de soles y lunas

de medianoche

en medio de nada

en medio de todo

es donde resido

y olvido buscarte

en las deshoras

del reloj absurdo 

en los libros

y mi sed adentro

te bebo a sorbos

agua de mares

palabrabierta.

Ficción de cafeína

Ante nada

no cede

esta fiera

locura

este lunes

viernes

sin luna

tu ausencia

que vaga

perdida

en el frío

fondo

profundo

recuerdo

del mar

y su silencio

inquieto deseo

o penumbra

que esconde

ojos y sueños

hondos

recuerdos

de sombría

nebladura.

Entonces

pienso

en ti

y se enciende

el amanecer

al sabor

lúcido

del café

caliente.

6C (un átomo de carbono)

“ποταμοῖς τοῖς αὐτοῖς ἐμβαίνομεν τε καὶ οὐκ ἐμβαίνομεν, εἶμεν τε καὶ οὐκ εἶμεν τε. 

En los mismos ríos entramos y no entramos, pues somos y no somos [los mismos]”.

 —Heráclito 

Es cambio

también explosión

la marca del reloj

presente en cada instante

donde nace el fuego que se renueva

es ahora antes y es ahora después

como una nube sin forma

nuestra primera respiración.

Oxígeno más hidrógeno

es agua y brizna de mares

lágrima tersa en desolación

Nunca es el mismo río

pero es cosmos

o lluvia que huele a certeza

y dunas de reencarnación.

De momento 

también es deseo 

movimiento en el espacio

—y mi estómago—

este irreparable acontecer. 

Es la única noche 

una pizca de accidente y sinrazón

es vida danzando con muerte

es tiempo y su luz 

rapidez que incendia estrellas

e ilumina con arrojo

la mota de polvo

esas manos que ensueño

la misma soledad de un recuerdo

una sonrisa en los ojos

o mueca de asombro

TODO

estructurando la nada

y un poco más que carbón.

Parachoques mental

Maleza en el pensamiento: instante atrapado en el silencio de la alfombra. Terreno baldío —aquí no cabe el olvido en un par de ojos. Urdir los pies sin camino. Accidente: la materia, el espacio, el tiempo. Accidente: estoy aquí. Accidente: me doy cuenta.